Félix ya no es, ni de lejos, el asesino a sueldo que en su día fue. Lo mismo ocurre con el club al que pertenece (el lugar donde los asesinos a sueldo se reúnen cuando no están 'trabajando'), que parece estar lleno de gente nueva intentando quitarles el trabajo. Además su novia le acaba de confesar que está embarazada. Cuando todo parece derrumbarse consigue un trabajo, cuidar a un hombre llamado Bubba de 33 años. Sólo hay un problema, es como un niño gigante que no entiende a la gente ni el mundo que le rodea. Si Félix necesita sobrevivir, Bubba necesita crecer lo antes posible. Entre ellos surgirá una peculiar amistad que cambiará sus vidas para siempre.