Dorothy Hunter (Miriam Hopkins) es una rica heredera cansada de que sus pretendientes busquen en ella sólo su riqueza. Para evitarlo, cambiará su identidad con su secretaria (Fay Wray) para conquistar a un atractivo joven (Joel McCrea). Pero el cambio de personalidades acabará por provocar divertidos problemas, en parte porque el marido de la secretaria (Reginald Denny) no es el hombre más paciente del mundo.