Un anciano vendedor de antigüedades (R.G. Armstrong) realiza un pacto diabólico y se dedica a vender objetos malditos. Cuando llega el momento, los herederos de la tienda son dos primos, Micki y Ryan (Robey y John D. Lemay) que rápidamente toman conocimiento de la peligrosa situación que afrontan. Así que, con la ayuda del paternal Jack Marshak (Chris Wiggins), se dedican en cada episodio a recuperar una de las reliquias malditas antes que causen daños a sus propietarios.