El joven Kim creció en la India de finales del siglo XIX, durante la dominación británica. Muy joven ingresó en el ejército colonial, donde trabajó como mensajero del coronel. En uno de sus muchos encargos descubrió sus verdaderos orígenes y el misterio de su nacimiento. A partir de ahí empezó a luchar por la paz de forma totalmente incansable.