Esta obra dramática de Lope de Vega es un ejemplo paradigmático de la dramaturgia del Siglo de Oro. Lope, el "Fénix de los ingenios", construye una pieza donde la hagiografía y la acción dramática se entrelazan. La obra sigue la vida de San Jerónimo, combinando elementos religiosos y biográficos con la estructura clásica del teatro lopesco, diseñado para emocionar y enseñar al espectador. Es una muestra de la prolífica capacidad del autor para llevar la historia y la religión al teatro popular.