Pieza teatral emblemática de Antonio Gala. El autor utiliza su maestría en el lenguaje para explorar temas como la libertad, el deseo y la supervivencia moral. A través de un estilo lírico y culto, Gala cuestiona las convenciones sociales, presentando personajes complejos que se mueven entre el existencialismo y la picaresca. Un imprescindible de la dramaturgia contemporánea española.