Un volumen imprescindible de crítica literaria y ensayística en el que Italo Calvino define, a través de catorce célebres proposiciones iniciales, qué condiciones debe cumplir un texto para ser considerado un "clásico". En los capítulos posteriores, el autor italiano comparte sus particulares lecturas de obras fundamentales de la literatura universal, analizando de forma clara y accesible a autores clásicos y contemporáneos como Homero, Jenofonte, Jorge Luis Borges, Daniel Defoe o Henry James, entre otros. El texto funciona como una rigurosa apología del acto de la lectura como diálogo personal e interminable, alejado de la imposición académica o la pedantería escolar.