En el siglo XII Córdoba, capital califal del Al-Andalus, era una ciudad de calles pavimentadas, de magníficos jardines y con una de las universidades más reputadas del mundo medieval. En ella convivían tres culturas: la árabe, la cristiana y la judía. Cuando cierra los ojos, el anciano Moisés Maimónides evoca esa ciudad privilegiada de su niñez... Y los recuerdos se desgranan: la huida de su familia tras la invasión almohade y el largo camino del exilio que lo lleva a recorrer toda la costa del Mediterráneo, al tiempo que su fama como médico, filósofo, teólogo y, sobre todo, sabio se va acrece