El grifo monomando empotrado para lavabo GÉNOVA de IMEX en oro cepillado convierte un simple lavabo en el punto focal del baño, sin renunciar a la funcionalidad de una instalación a medida. Al quedar empotrado en la pared, elimina la grifería sobre el lavabo y libera espacio visual y físico: ideal para lavabos de sobre encimera o suspendidos donde cada centímetro cuenta. El acabado oro cepillado aporta calidez sin estridencias, con esa textura satinada que resiste las huellas dactilares mucho mejor que los acabados brillantes. El mando independiente con cabeza texturizada facilita el ajuste preciso de temperatura y caudal, y su perfil cilíndrico encaja tanto en baños de estética nórdica como en reformas más clásicas. Instalación empotrada: oculta la fontanería y da un acabado limpio y moderno a la pared Acabado oro cepillado: mayor resistencia a manchas y arañazos frente al oro brillo Monomando de precisión: control de temperatura y caudal con un solo movimiento Caño mural de largo alcance: dirige el agua al centro del lavabo sin salpicaduras Una elección que eleva el conjunto del baño y simplifica la reforma al mismo tiempo.