Elaborado en la pureza del oro blanco de 18 quilates, su brazo acoge una deslumbrante hilera de gemas preciosas. Cuatro esmeraldas naturales de talla oval, con su característico e intenso verde que evoca la naturaleza más exuberante, se intercalan con tres diamantes naturales de calidad G-VS, cuyo brillo puro crea un contraste espectacular y lleno de vida. El engaste de garras compartidas está diseñado para minimizar el metal visible, permitiendo que las piedras sean las verdaderas protagonistas y que la luz fluya a través de ellas. Es el regalo perfecto para un aniversario, un cumpleaños o para celebrar un hito inolvidable.