Forjado en la pureza del oro blanco de 18 quilates, su estructura circular acoge un pavé de 29 diamantes naturales cuidadosamente seleccionados por su brillo y transparencia. Cada gema ha sido engastada con precisión para crear un efecto cluster que intensifica el fuego y el centelleo de la pieza. El resultado es una superficie radiante que transmite la sensación de un único y gran brillante. Este colgante se convierte en el regalo perfecto para celebrar un aniversario, un cumpleaños o simplemente para añadir un toque de distinción a tu colección personal. Una joya destinada a convertirse en un tesoro inolvidable.