Esta gargantilla presenta un colgante en forma de eslabón alargado, completamente engastado con 35 diamantes talla brillante, que cubren toda su superficie para crear un destello continuo y espectacular. Todas las gemas son de calidad, garantizando un excelente color y una claridad que se traduce en un brillo excepcional. Elaborada en la calidez del oro amarillo de 18 quilates, desde su fina y delicada cadena hasta el colgante principal. Su cierre de reasa y su cadena de alargo permiten ajustarla a la longitud perfecta, convirtiéndola en una pieza versátil y muy personal. Pieza clave que no puede faltar en tu joyero.