Cada pendiente está minuciosamente engastado con catorce diamantes en talla brillante, sumando un total de 28 gemas y un peso conjunto de 0,28 quilates. La calidad G-VVS (Color G, Claridad VVS) sitúa estas piedras en el ámbito de la alta joyería, destacando por su blancura excepcional y pureza extraordinaria, capaces de ofrecer un destello nítido y sofisticado. Elaborados en oro blanco de 18 quilates, estos pendientes combinan diseño, luminosidad y durabilidad. Su silueta de aro cuadrado aporta un toque contemporáneo y elegante, convirtiéndolos en una pieza versátil para elevar looks diarios o complementar estilismos especiales. Un acabado impecable que refleja un gusto exquisito por los detalles.