Los diamantes se asientan sobre una montura de oro blanco para potenciar su brillo al máximo. En la parte superior, un delicado trébol formado por tres diamantes talla brillante aporta un toque de frescura y simbolismo. Desde ahí, una línea de brillantes recorre el pendiente, asegurando un centelleo constante con cada movimiento. En total, 20 diamantes naturales. La estructura principal está forjada en la calidez del oro amarillo de 18 quilates. Su cierre de presión es cómodo y seguro, convirtiéndolos en el complemento ideal para cualquier ocasión.