El cónclave en Roma duró tan solo un día, entonces el humo blanco salió por la chimenea. El 19 de abril de 2005 un nuevo papa fue elegido: el cardenal Joseph Ratzinger. Tomó el nombre de Benedicto XVI. Nació el 16 de abril de 1927. Estudió en la Universidad de Munich, fue ordenado sacerdote en 1951, y fue profesor de teología sucesivamente en Bonn (1958), Münster (1963), Tübingen (1966) y Regensburg (1969). Publicó varios tratados de teología, entre los que destaca su Introducción al Cristianismo (1ª edición alemana en 1968). Durante el Concilio Vaticano II actuó como consejero del cardenal Frings y colaboró estrechamente con K. Rahner en la elaboración de documentos contra los criterios y métodos del Santo Oficio y a favor de las posiciones más reformistas. En 1977 fue nombrado arzobispo de Munich por Pablo VI. Desde noviembre de 1981, en que Juan Pablo II le nombró prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, asumió varios y destacados procesos de investigación y control de la ortodoxia, continuó la investigación sobre Schillebeeckx iniciada en 1979 y asumió la crítica de la teología de la liberación. Tras la muerte de Juan Pablo II y siendo Ratzinger decano del Colegio de Cardenales fue elegido para sustituirle.