En las profundas aguas azules del Mar de Cortés en México se congregan enormes depredadores hambrientos, algunas veces, cientos de ellos. Los pescadores locales los llaman “Diablos Rojos” y son más temidos que los tiburones: los calamares gigantes. Estos calamares tienen el tamaño de un hombre y son tan poderosos que pueden arrastrar a un enorme atún o a una persona y llevársela a las profundidades en cuestión de segundos. Los “Diablos Rojos” pueden ser increíblemente agresivos, como cuando un calamar ataca y se come a otro. Los calamares gigantes, además de fuertes, parecen ser extremadamente inteligentes: los científicos han demostrado que pueden distinguir entre diferentes letras, como la “i” y la “o”, y han demostrado los intentos por comunicarse con sus captores.