Un cabecero que respira autenticidad. La combinación de madera de mango con su veta característica y un tejido de yute en tonos naturales crea un espacio sereno donde descansar. Sus líneas redondeadas y acabado artesanal transforman la pared de tu dormitorio en un elemento arquitectónico de carácter, evocando la calidez de lo hecho con cuidado.