Obra fundamental del jurista y filósofo del derecho español Elías Díaz, publicada originalmente en los años sesenta. El libro establece las bases teóricas y conceptuales para la construcción de un Estado de derecho en el seno de una sociedad verdaderamente democrática, analizando conceptos ineludibles como la legalidad, los derechos humanos, la separación de poderes y la legitimidad del Estado. Fue un texto clave y de gran influencia durante el periodo del tardofranquismo y la Transición.