Obra escrita por Manuel Azaña, presidente de la Segunda República Española, durante el transcurso de la Guerra Civil. Se presenta como un diálogo filosófico y político entre varios personajes que representan distintas posiciones ideológicas. El libro es un profundo ejercicio de reflexión sobre el conflicto fratricida, la naturaleza de la política y el destino de España. Es un texto político y literario imprescindible para entender el pensamiento del autor en sus momentos más dramáticos.