Novela fantástica que combina elementos históricos, góticos y un humor irónico distintivo. Ambientada en la Cataluña del siglo XIX, la trama sigue las peripecias de un naturalista interesado en la criptozoología y las criaturas legendarias. Juan Perucho utiliza un estilo refinado y erudito para explorar la difusa frontera entre la realidad y la ficción, consolidando esta obra como un referente de la literatura fantástica española contemporánea.