Ensayo filosófico a cargo del intelectual de origen rumano y catedrático en España, George Uscatescu. El libro aborda la profunda crisis del concepto clásico de humanismo en el contexto de la sociedad contemporánea. Uscatescu reflexiona sobre los desafíos que plantean el desarrollo tecnológico desmedido, la cultura de masas y las ideologías totalitarias del siglo XX, cuestionando el lugar del individuo y defendiendo la necesidad de una renovación de los valores humanísticos tradicionales.